PROYECTO DE ORDENANZAFUNDAMENTO
Aunque los termómetros de mercurio son una herramienta útil para medir la temperatura corporal y así contribuir al cuidado de la salud, al mismo tiempo su contenido también puede ser nocivo para el organismo y tóxico para el medio ambiente. Tanto es así, que existe una campaña mundial contra el mercurio, promovida por Salud sin Daño, una coalición internacional de más de 473 organizaciones en 53 países. Esta trabaja para transformar el sector del cuidado de la salud para que deje de ser una fuente de daño para las personas y el ambiente.
El termómetro de mercurio fue inventado por Gabriel Fahrenheit en el año 1714. Se trata de un tubo sellado que en su interior contiene mercurio, cuyo volumen cambia con la temperatura de manera uniforme. Este cambio de volumen se visualiza en una escala graduada que por lo general está dada en grados celsius.
El mercurio es un metal pesado, de color plateado, que a temperatura ambiente no tiene olor. Los termómetros contienen un gramo de mercurio, que se evapora a temperatura ambiente. Exposiciones prolongadas a esta sustancia pueden afectar al sistema nervioso y provocar temblores, alteraciones de la vista y la audición, problemas de memoria, y lesiones a los riñones. La inhalación del vapor de mercurio puede llevar incluso a la muerte. Además, si una madre ha estado expuesta al mercurio orgánico, puede transmitirlo al bebé durante la gestación o la lactancia.
El sector de la atención de la salud genera desechos con mercurio hacia el medioambiente cuando alguno de estos dispositivos se rompe. Así, el mercurio llega al medioambiente a través de la incineración, la eliminación de desechos sólidos o de los efluentes.
Según un informe de Salud sin Daño, los termómetros que se usan y se rompen en el sector de la atención de la salud de Argentina representan, estimativamente, una tonelada métrica de mercurio por año.
El Ministerio de Salud de la Nación resolvió reemplazar al mercurio en toda su área por los riesgos de contaminación que representa, e instruyó a los hospitales y centros de salud para que en las futuras compras de insumos se adquieran termómetros clínicos y esfigmomanómetros libres de mercurio, publica ayer el Boletín Oficial.
Según la resolución 139/2009, que se adjunta a la presente, el Ministerio de Salud lanzó un plan de "minimización de exposición y reemplazo del mercurio en el sector salud, instruyendo a los hospitales y centros de salud del país los nuevos procedimientos de compra de insumos.
La medida se fundamenta en la necesidad de "reducir los riesgos para la salud derivados de la contaminación y los peligros ambientales" y porque "los riesgos derivados de la exposición a metales pesados son considerados como una de las amenazas mejor identificadas para la salud infantil". El mercurio precisamente es "un metal pesado de potencial alto impacto tóxico en ecosistemas, en los que cumple un ciclo bioquímico que da por resultado la presentación de varios compuestos capaces de interactuar con elementos del medio físico y la biota, con resultados negativos".
Según el artículo primero de esa resolución que lleva la firma de la titular del ministerio, María Graciela Ocaña, "se adoptará la política de la Organización Mundial de la Salud de definir un plan de minimización de exposición y reemplazo del mercurio en el sector Salud.
Por el artículo segundo se instruye "a todos los hospitales y centros de salud del país para que a partir de los nuevos procedimientos de compra de insumos, los esfigmomanómetros y termómetros clínicos se adquieran libres de mercurio". Además se crea un Grupo de Trabajo en la órbita de la Dirección Nacional de Determinantes de la Salud e Investigación conformado por profesionales de las áreas de Odontología, Tecnología Médica y Salud Ambiental, que discutirá la factibilidad de un plan nacional de restricción progresiva del uso del mercurio como insumo en equipos o en prácticas médicas y odontológicas.
El 4 de marzo de 2009, fue sancionada la Ley 9605 "Hospitales libres de mercurio" , que se adjunta a la presente, por la que se elimina los usos de este metal líquido en todos los hospitales, centros de atención primaria de la salud, consultorios e instituciones sanitarias tanto públicas como privadas.
La ley establece que se deberá erradicar gradualmente la utilización del mercurio, considerado tóxico, en todo método de diagnóstico o tratamiento utilizado en la práctica de la asistencia a la salud.
Por las razones expuestas, se solicita al Cuerpo la aprobación del presente dispositivo de Ordenanza que se acompaña al momento de su tratamiento en la sesión plenaria, en los términos que allí se establecen, a saber:
EL CONCEJO DELIBERANTE DE LA CIUDAD DE RIO CUARTO
SANCIONA
CON FUERZA DE ORDENANZA
ARTICULO 1º: Adhiérase a la Ley Provincial Nº 9605 “Hospitales Libres de Mercurio” y a su decreto reglamentario.
ARTICULO 2º: DE FORMA













0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada